De forma sencilla diremos que, a través de un seguro de vida y ahorro, una persona,
mediante el pago de una prima única,
recibirá de forma periódica una renta hasta su fallecimiento. La cuota de dicho
pago dependerá de la compañía aseguradora y de los servicios que se incluyan en
la cobertura.
De manera concreta, este seguro puede recibir una
cobertura ampliada de fallecimiento, esto significa que los beneficiarios del asegurado recibirán un
porcentaje del capital aportado. Este número puede oscilar entre el 101.1% o el
90%, según el producto en concreto que se haya escogido.
Objetivo
principal del seguro
El objetivo primordial de estas rentas se basa en
proyectar el ahorro del cual se dispone y manejarlo en forma de rentas a partir
de un establecimiento periódico, este último movimiento deberá esta en relación
a los términos del contrato inicial.
Una de las ventajas
de este seguro, es que el cliente conocerá con anterioridad la renta e
interés mínimo que percibirá durante toda su vida. Por otra parte, un modelo de
seguro de rentas podría ser, por ejemplo, el que firme una persona de 60 años
con un capital inicial de 120.000 € acumulados.
Proceso
de acuerdo a los intereses
Cuando se firme el contrato, la aseguradora
contratada se comprometerá a ampliar su ahorro, además, le brindará unos intereses
con caracteres periódicos (éstos pueden ser mensuales, trimestrales o anuales) abonándose al asegurado una cantidad derivada de su prima inicial.
Finalmente, tras el fallecimiento, los familiares
recibirán un porcentaje del capital invertido en inicio. Pero dichas rentas no
son para todo el mundo, se puede acceder a ellas si se tiene la edad de 60 años
en adelante.




