Es increíble observar cómo cada día, en la coyuntura
actual, casi siempre existe la posibilidad de recortes al sistema de sanidad pública. Noticias como el
retiro de medicamentos de la financiación general, la implantación de pagos al utilizar ciertos servicios, entre otras hacen pensar a muchas familias en
adquirir un seguro en el sector privado.
Aquí es donde salen a relucir preguntas tales como: ¿Qué
debo hacer? ¿Asegurar a mi familia en una póliza individual, o en una póliza colectiva? Bueno, la respuesta
puede ser sencilla, siempre y cuando esto sea posible, el hecho es que se
obtienen más ventajas a través de las pólizas colectivas, veamos a continuación
por qué.
Pólizas
colectivas, ventajas
La primera ventaja a simple vista es que los
colectivos siempre consiguen mejores condiciones de las compañías de seguros,
se trata sencillamente de la ley de los grandes números. Es lógico, en el
momento de una negociación, tiene más poder un grupo que una sola persona.
Económicas
y de cobertura: aquí hacemos referencia a todo tipo de
condiciones, en este caso es posible conseguir coberturas más amplias, aumento
en los límites, acceso a coberturas sólo disponibles para colectivos,
descuentos en servicios que pueden ser adicionales, entre otros.
Adhesión y preexistencias: es común en las compañías de seguros de salud en España,
puesto que las mismas eliminan los cuestionarios de salud en las pólizas colectivas
cuando se alcanza una cantidad mínima de asegurados en el momento de poner a
trabajar las distintas pólizas.
Ventajas
fiscales: la primera es que la cobertura de enfermedad es por
el trabajo propio, por su cónyuge y descendientes; la prima o cuota no ascenderá más haya de los 500 euros por cada una de
las personas señaladas en el párrafo anterior.

