El día de hoy contestaremos a una pregunta muy
frecuente, ¿tengo una póliza de salud y quisiera cambiar de aseguradora; podría
conservar mi antigüedad? Bueno, la respuesta es si y no, todo dependerá de la
aseguradora que se desee contratar, además se debe tener mucho cuidado con
algunos conceptos a la hora de realizar el cambio.
Preexistencias:
este es el concepto más importante que se encuentra detrás de la famosa
antigüedad por parte de los asegurados. Dicho de otra manera, lesiones o
tratamientos preexistentes que se arrastraban y eran soportados por la
aseguradora, y que a la hora de cambiar de compañía se debe preguntar si
seguirán cubriendo.
Es evidente que los cambios de una compañía a otra
no serán grandes, sin embargo, las aseguradora conocerá de estas situaciones
preexistentes haciendo diversas preguntas sobre la salud del cliente.
Las
carencias: representan períodos durante los cuales las
coberturas de la póliza no serán plenamente eficaces. No se puede obviar el
hecho de que cada aseguradora tiene sus propios plazos en función del tipo de
tratamiento o servicio de que se trate.
Bajo estas circunstancias se debe hacer una
investigación profunda antes de proceder al cambio de tratamiento o los
factores antes mencionados por parte de la aseguradora con la que se desee
contactar. Si la nueva compañía no nos cubre alguna preexistencia, se debe
cuestionar, sí en verdad conviene un cambio, o es mejor esperar.
Finalmente, en los seguros colectivos, el mediador
puede negociar la eliminación o limitación de estas dos trabas para el cambio
respectivo. El otro día comentábamos la forma de contratar un seguro de forma eficaz, te recomendamos que lo veas.

