Por lo visto en la ciudad del Cabo, Sudáfrica, ya se
introdujo un matiz para luchar contra las distracciones de los que van a cargo
del volante, porque utilizar el teléfono móvil durante la conducción se
penaliza ahora con la confiscación de aparato.
Este aviso es para todas las personas que se
distraen por el móvil. Al parecer la multa eran casi 500 euros de multa, e incluso
se preveían penas de prisión de hasta tres años, sin embargo, después de haber
puesto como 8.000 sanciones cada mes, las infracciones no se reducian nada.
Tarjeta
de memoria
Por lo que se ha notado, el teléfono que se queda
confiscado en una caja sellada durante las 24 horas, el usuario tiene que
esperar unos días para poderlo recoger, aunque a veces los agentes tienden a
quedarse con el móvil y sólo le permiten a la persona llevarse la tarjeta SIM y
la tarjeta de memoria.
Algunos se preguntarán si dará resultado esta clase
de medida, pero eso sólo se comprobará mediante el tiempo. Pero de momento se
observan conductores que cuando son interceptados por los agentes muestran un despliegue de despreocupación absoluta.
Seguridad
para todos
Creo que la medida no es tan justa, pero con la
intervención de los policías los usuarios tendrán más precaución a la hora de
circular por las carreteras al no distraerse viendo su móvil.
Si notarás hoy en día, se hace raro ver a un crío que no se pase la jornada escolar con el
teléfono en la mano, pero en la ciudad del Cabo lo tiene claro a la hora de conducir, así que alertas para no ser el próximo.
